En términos energéticos, las ventanas y la carpintería que cierra los huecos en la envolvente de un edificio son puntos críticos, ya que pueden ser importantes puentes térmicos. La calidad de los cerramientos exteriores, especialmente aquellos con vidrios aislantes de alta calidad, es fundamental para optimizar el aislamiento térmico de la estructura.
Actualmente, la inversión en cerramientos exteriores con vidrio aislante a menudo se subestima en comparación con aspectos estéticos de la construcción. Esta falta de atención es especialmente relevante en la comercialización de edificios, donde se descuida la oportunidad de agregar valor al mejorar la eficiencia energética y la habitabilidad a través de cerramientos acristalados eficientes.
Se destaca que entre el 25% y el 30% de las necesidades de calefacción o aire acondicionado en viviendas están relacionadas con pérdidas por malos cerramientos exteriores.
En edificios sustentables, es crucial considerar cerramientos acristalados eficientes, como ventanas corredizas o plegables, cortinas de cristal sin perfiles y sistemas de doble acristalamiento. Estas soluciones no solo proporcionan un mejor aislamiento térmico, sino que también aprovechan la iluminación natural, reduciendo la necesidad de iluminación artificial y mejorando la eficiencia energética general del edificio. En resumen, la elección consciente de cerramientos acristalados contribuye significativamente a la construcción de edificaciones más sostenibles y eficientes desde el punto de vista energético.

La certificación WELL en oficinas en México se ha convertido en un factor clave para aumentar el valor inmobiliario, al mejorar la calidad del aire interior, el confort térmico y el bienestar de los ocupantes. En mercados como la Ciudad de México y Nuevo León, WELL no solo impulsa la productividad y la salud de los trabajadores, sino que también incrementa la rentabilidad, la tasa de ocupación y la plusvalía de los activos corporativos.
Descubre las diferencias entre WELL y Fitwel para oficinas corporativas. Compara costos, beneficios y cuál certificación mejora la productividad y el bienestar.
Certificar un edificio en 2026 es una decisión estratégica que impacta en costos operativos, valor de reventa y atractivo para inversionistas. Este análisis costo-beneficio revisa procesos, certificaciones, retorno financiero y cómo la sostenibilidad se convierte en una ventaja competitiva real.