A nivel mundial, nuestros sistemas lineales de extraer, fabricar y desechar nos tienen encaminados hacia una crisis ambiental, social y económica, debido al uso de materiales y productos que son peligrosamente insostenibles.
Además de utilizar energías renovables y medidas de eficiencia energética en el entorno construido, la elección de materiales de construcción sostenibles también resulta crucial para alcanzar los objetivos climáticos.
Los principios esenciales de una economía circular para el entorno construido incluyen:
Un edificio circular optimiza el uso de recursos a la vez que minimiza los desechos a lo largo de su ciclo de vida. Su diseño, funcionamiento y desmantelamiento aumentan su valor con el tiempo mediante:
A diferencia de los modelos económicos lineales, en los que los recursos se descartan al final de su primer uso funcional, una economía circular maximiza la utilización de recursos y minimiza los residuos a lo largo de todo su ciclo de vida.
Durante la etapa de fabricación, se debe emplear materiales locales, alternativos y reutilizados, especialmente aquellos recuperados de la demolición de edificios. Es prioritario utilizar fuentes de energía renovable y gestionar eficientemente los recursos naturales.
En la fase de diseño, es crucial priorizar la eficiencia energética mediante estrategias de diseño pasivo, así como promover la generación y uso de energía renovable. Además, es fundamental preferir materiales locales, reutilizados o alternativos. El diseño debe incorporar facilidades para el mantenimiento, desmontaje y desmantelamiento.
Durante la etapa de construcción, se aplican métodos de construcción con bajo carbono incorporado, como la construcción modular, y se establecen estándares de alto rendimiento para la gestión de residuos. Asimismo, es prioritario utilizar materiales y productos sostenibles a lo largo del proceso.
En la fase operativa o de uso, se debe realizar un mantenimiento adecuado a los edificios, lo cual prolonga la vida útil de los activos y sus componentes. La generación de residuos se reduce al mínimo y se restaura y protege el capital natural.
En la etapa de actualización o adaptación, todos los activos se deben actualizar conforme a estándares de sostenibilidad más elevados. Se da prioridad a la reutilización en lugar de la demolición.
Al llegar al final de su vida útil, es fundamental enfocarse en realizar un desmontaje completo y una deconstrucción, permitiendo así que todos los materiales de construcción, productos y componentes del edificio se reutilicen. De esta forma, se busca evitar la demolición y el envío de los componentes del edificio a vertederos.
Pasar a una economía circular en el entorno construido sólo será posible a través de la acción urgente y coordinada de todos los sectores de la sociedad. Especialmente, mediante la aplicación reguladora del sector público y el liderazgo del sector privado.
Fuente: The Circular Built Environment Playbook by WorldGBC
