“Desarrollo sustentable” y “desarrollo sostenible” son dos términos que se utilizan a menudo de manera intercambiable para describir un enfoque de desarrollo que busca equilibrar las necesidades actuales con las necesidades futuras, teniendo en cuenta aspectos económicos, sociales y ambientales. Aunque estos términos se usan en contextos similares, pueden tener matices ligeramente diferentes según el idioma y la región.
El término “sustentable” se deriva del verbo “sustentar”, que significa mantener, apoyar o conservar. En este sentido, el desarrollo sustentable se refiere a un tipo de desarrollo que es capaz de mantenerse y perdurar a lo largo del tiempo sin agotar los recursos naturales ni dañar el medio ambiente de manera irreversible. El enfoque en la sustentabilidad implica utilizar los recursos de manera responsable para que las generaciones futuras también puedan satisfacer sus necesidades.
El término “sostenible” también se relaciona con la idea de mantener o perdurar, pero puede tener un matiz más amplio en términos de mantener el equilibrio entre los aspectos económicos, sociales y ambientales del desarrollo. El desarrollo sostenible busca no solo la conservación de los recursos naturales, sino también la equidad social y la viabilidad económica. Se basa en la idea de que el crecimiento económico debe ir de la mano con la justicia social y la protección del medio ambiente.
En el informe de Bruntland de 1987 aparece por primera vez el término Sustainable Development = Desarrollo Sostenible. Solo que en la mayoría de casos la traducción de "Sustainable" es diferente en Europa (sostenible) que en Latinoamérica (sustentable, en algunos países).

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