
Cuando Ghana aprobó la Ley de Personas con Discapacidad (Act 715) en 2006, dio a los propietarios de edificios de uso público un plazo de diez años para hacerlos accesibles. Ese plazo venció en 2016, y hoy basta recorrer Accra o Kumasi para ver que la mayoría de las oficinas, bancos, hospitales y centros comerciales siguen con escalones en la entrada, rampas sin pasamanos y baños donde no cabe una silla de ruedas. El Censo 2021 contó más de 2 millones de ghaneses con discapacidad, alrededor del 8% de la población, y el Código de Edificación de Ghana de 2018 incorporó requisitos de accesibilidad que muchos proyectos aún no aplican. Para los desarrolladores, bancos y multinacionales que operan en el país, esto es un riesgo creciente, porque el Consejo Nacional de Personas con Discapacidad y los grupos de defensa presionan cada vez más por el cumplimiento, y también una oportunidad para diferenciarse. La certificación AIS, de la Fundación ARS, evalúa el edificio en uso con criterios internacionales y lo acredita con 1 a 5 estrellas publicadas en un registro público.
Diagnóstico en sitio: recorremos el edificio desde la calle y el estacionamiento hasta la salida de emergencia, midiendo accesos, rampas, ascensores, baños, mostradores y señalización frente a los criterios AIS, el Act 715 y el Código de Edificación de Ghana.
Plan de mejoras priorizado: clasificamos las brechas por impacto y costo, con soluciones que los contratistas locales puedan ejecutar y que respeten el presupuesto del propietario.
Implementación y capacitación: acompañamos las adecuaciones y capacitamos al personal de recepción y seguridad para asistir y evacuar a personas con distintas discapacidades, incluidos los cortes de energía que detienen ascensores.
Certificación y registro: gestionamos la verificación ante la Fundación ARS, que emite el certificado con su nivel de estrellas y lo publica en el Registro Público de AIS.
El costo de AIS depende del tipo de activo (espacio físico, web o producto), de su tamaño y de su complejidad, e incluye el diagnóstico y acompañamiento del asesor autorizado y los derechos de certificación de la Fundación ARS. La inversión en adecuaciones es la parte más variable: en oficinas, bancos y comercios existentes, muchas brechas se cierran con rampas, pasamanos, señalización, barras de apoyo y ajustes en baños, y solo algunas requieren obra. Para un edificio en operación con adecuaciones menores, el proceso suele tomar entre 3 y 6 meses desde el diagnóstico hasta la emisión del certificado.

Sí. El plazo de diez años aplicaba precisamente a los edificios existentes de uso público, y ya venció. El diagnóstico AIS identifica qué falta para cumplir y prioriza las adecuaciones, para que puedas avanzar por etapas y demostrar el esfuerzo con un respaldo técnico.

Oficinas, bancos, hoteles, hospitales y clínicas, universidades, centros comerciales y aeropuertos, entre otros. AIS también certifica sitios web y productos digitales, algo relevante para bancos y fintech que atienden a clientes con discapacidad visual por canales móviles.

Se consideran en la evaluación. Si un edificio depende del ascensor para la accesibilidad, revisamos si hay respaldo eléctrico, áreas de refugio y procedimientos para evacuar a personas que no pueden usar la escalera. Es una condición real de operación en Ghana y AIS la toma en cuenta.
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