
A fines de 2023, China tenía cerca de 297 millones de personas de 60 años o más, más de una de cada cinco, y la Federación China de Personas con Discapacidad estima en unos 85 millones a quienes viven con alguna discapacidad. El gobierno respondió con la Ley de Construcción de Entornos sin Barreras, vigente desde el 1 de septiembre de 2023, que obliga a que edificios, transporte, servicios e información sean accesibles, y con la norma obligatoria GB 55019-2021 para la accesibilidad en edificaciones. La presión se nota en todas partes: complejos residenciales antiguos que instalan ascensores, centros comerciales que rediseñan accesos, bancos y hospitales que revisan sus mostradores. Para las multinacionales con oficinas en Shanghái, Pekín o Shenzhen y para los propietarios que compiten por ellas, el desafío es otro: demostrar con un estándar reconocido internacionalmente que el edificio cumple, más allá de la aprobación local. La certificación AIS, de la Fundación ARS, evalúa el edificio en uso con criterios internacionales y la normativa china como referencia, y lo acredita con 1 a 5 estrellas en un registro público.
Diagnóstico en sitio: recorremos el edificio frente a los criterios AIS y la GB 55019-2021, midiendo accesos, rampas, ascensores, baños, mostradores, pavimentos táctiles, señalización bilingüe y rutas de evacuación.
Plan de mejoras priorizado: clasificamos las brechas por impacto y costo, y separamos lo que se resuelve con gestión y mobiliario de lo que requiere obra y aprobaciones locales.
Implementación y capacitación: acompañamos las adecuaciones con el equipo de property management y capacitamos al personal de atención y seguridad para asistir a personas mayores y con discapacidad.
Certificación y registro: gestionamos la verificación ante la Fundación ARS, que emite el certificado con su nivel de estrellas y lo publica en el Registro Público de AIS.
El costo de AIS depende del tipo de activo (espacio físico, web o producto), de su tamaño y de su complejidad, e incluye el diagnóstico y acompañamiento del asesor autorizado y los derechos de certificación de la Fundación ARS. La inversión en adecuaciones es la más variable: en oficinas, centros comerciales y hoteles existentes, muchas brechas se cierran con señalización, pavimentos táctiles, barras de apoyo y ajustes en baños y mostradores, y solo algunas requieren obra. Para un edificio en operación con adecuaciones menores, el proceso suele tomar entre 3 y 6 meses desde el diagnóstico hasta la emisión del certificado.

La aprobación local confirma que el proyecto cumplió al construirse. AIS evalúa cómo funciona hoy, con mediciones en sitio, e incluye aspectos de operación, atención y evacuación. Además entrega un nivel de estrellas reconocido en 32 países, útil para inquilinos e inversionistas internacionales que no conocen el detalle de la norma local.

Sí. En vivienda y en residencias para mayores, AIS revisa desde el acceso al conjunto y los ascensores hasta los baños, la iluminación y la señalización, y ayuda a priorizar las adecuaciones que más impacto tienen en la autonomía de los residentes.

Sí. Un inquilino puede certificar su espacio, siempre que el recorrido desde la calle hasta su oficina sea accesible. Si el edificio base tiene brechas, el diagnóstico las identifica para coordinar las mejoras con el propietario.
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