
Los años de load shedding dejaron una lección que muchos administradores de edificios en Johannesburgo y Ciudad del Cabo aprendieron a la fuerza: cuando se corta la energía y el ascensor se detiene, una persona en silla de ruedas queda atrapada en su piso o, peor, sin forma de evacuar. Es solo una de las brechas entre lo que exige la norma y lo que pasa en el día a día. La parte S de SANS 10400 regula las instalaciones para personas con discapacidad en edificios nuevos, la Employment Equity Act fija metas de contratación de personas con discapacidad y el código B-BBEE da puntos por incluirlas en la plantilla y en el gasto en formación. Pero cumplir esas metas es difícil si la oficina, el centro de distribución o el mall no permiten trabajar ni moverse con autonomía, y la mayoría de los edificios existentes nunca fueron revisados después de su aprobación. La certificación AIS, de la Fundación ARS, evalúa el edificio en uso, desde el estacionamiento hasta la evacuación, y lo acredita con 1 a 5 estrellas publicadas en un registro público.
Diagnóstico en sitio: recorremos el edificio frente a los criterios AIS y SANS 10400-S, revisando accesos, controles de seguridad, rampas, ascensores, baños, estaciones de trabajo, señalización y planes de evacuación, incluso con cortes de energía.
Plan de mejoras priorizado: clasificamos las brechas por impacto y costo, y las alineamos con tus metas de Employment Equity y B-BBEE para que cada inversión sume también en esos indicadores.
Implementación y capacitación: acompañamos las adecuaciones y capacitamos a recepción, seguridad y floor marshals para asistir y evacuar a personas con discapacidad, con procedimientos concretos para cada tipo de discapacidad.
Certificación y registro: gestionamos la verificación ante la Fundación ARS, que emite el certificado con su nivel de estrellas y lo publica en el Registro Público de AIS.
El costo de AIS depende del tipo de activo (espacio físico, web o producto), de su tamaño y de su complejidad, e incluye el diagnóstico y acompañamiento del asesor autorizado y los derechos de certificación de la Fundación ARS. La inversión en adecuaciones es la más variable: en oficinas, malls y naves logísticas existentes, muchas brechas se cierran con señalización, barras de apoyo, ajustes en baños, sillas de evacuación y cambios en los controles de acceso, y solo algunas requieren obra. Para un edificio en operación con adecuaciones menores, el proceso suele tomar entre 3 y 6 meses desde el diagnóstico hasta la emisión del certificado.

AIS no otorga puntos B-BBEE por sí misma, pero resuelve la condición que los hace sostenibles: un lugar de trabajo donde las personas con discapacidad pueden entrar, moverse, trabajar y evacuar con autonomía. Sin eso, la contratación suele terminar en rotación y los puntos se pierden en la siguiente verificación.

Es uno de los aspectos que revisamos con más cuidado. Evaluamos si existen áreas de refugio, sillas de evacuación, alarmas visuales y procedimientos asignados para asistir a quien no puede usar la escalera, y si el ascensor tiene respaldo de energía. Un plan que no contempla estos casos no cumple con los criterios de AIS.

Sí. El diagnóstico parte de las condiciones actuales y permite corregir las brechas por etapas, sin cerrar la operación. En edificios multiinquilino se puede certificar el edificio completo o las áreas comunes que controla el propietario.
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