
Ningún edificio recibe tantas personas con movilidad reducida, dolor, baja visión o desorientación como un centro de salud. Pacientes en silla de ruedas o con muletas, adultos mayores, embarazadas, personas recién operadas y acompañantes con coches de bebé pasan todos los días por la misma puerta. Sin embargo, es común encontrar clínicas con rampas empinadas en el acceso de emergencia, mostradores de admisión a los que no llega una persona sentada, baños 'accesibles' donde no gira una silla, camillas y equipos de diagnóstico que el paciente no puede usar sin que lo carguen, y llamados por altavoz que una persona sorda nunca escucha. Cada una de esas barreras cuesta tiempo al personal, genera caídas y reclamos, y deteriora la experiencia en un sector donde la reputación decide dónde se atienden las familias y con quién firman convenios las aseguradoras. La certificación AIS, de la Fundación ARS, evalúa el centro de salud completo, desde el estacionamiento y la admisión hasta consultorios, baños, hospitalización y evacuación, y acredita el resultado con 1 a 5 estrellas en un registro público.
Diagnóstico en sitio: recorremos el centro de salud como lo haría cada tipo de paciente, desde la llegada en vehículo o ambulancia hasta admisión, consultorios, laboratorios, imágenes, hospitalización y baños, frente a los criterios AIS y la normativa sanitaria local.
Plan de mejoras sin interrumpir la atención: priorizamos las brechas por impacto clínico y costo, y programamos las adecuaciones por zonas y horarios para no afectar la operación asistencial.
Implementación y capacitación del personal: acompañamos las adecuaciones y capacitamos a admisión, enfermería, seguridad y brigadas en trato, comunicación y evacuación de pacientes con distintas discapacidades.
Certificación y registro: gestionamos la verificación ante la Fundación ARS, que emite el certificado con su nivel de estrellas y lo publica en el Registro Público de AIS.
El costo de AIS depende del tipo de activo (espacio físico, web o producto), de su tamaño y de su complejidad, e incluye el diagnóstico y acompañamiento del asesor autorizado y los derechos de certificación de la Fundación ARS. En centros de salud existentes, las mejoras más frecuentes son rampas y accesos de emergencia, mostradores de admisión a doble altura, baños y vestuarios adaptados, señalización y sistemas de turnos visuales, pasamanos continuos y medios de evacuación asistida. Para una clínica o un hospital en operación con adecuaciones menores, el proceso suele tomar entre 3 y 6 meses desde el diagnóstico hasta la emisión del certificado; en hospitales grandes puede convenir certificar por edificios o pabellones.

La normativa sanitaria suele fijar requisitos mínimos de infraestructura para habilitar el establecimiento. AIS evalúa cómo funciona el centro en el día a día para pacientes con distintas discapacidades, incluidos la comunicación, los turnos, el mobiliario clínico y la evacuación, y gradúa el resultado en estrellas.

Sí. El diagnóstico se realiza sin detener la atención y las adecuaciones se programan por sectores y horarios de menor demanda. Muchas mejoras, como señalización, mobiliario de admisión o barras de apoyo, se instalan en pocas horas.

AIS se centra en el espacio y en el servicio, pero considera si el paciente puede usar con autonomía elementos como camillas, sillones de extracción o vestuarios de imágenes. Cuando detectamos barreras en el equipamiento, las incluimos en el plan de mejoras para que se consideren en la próxima renovación.
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