
Lidera proyectos y consultorías bajo estándares LEED, EDGE y FITWEL, integrando estrategias de optimización de fachadas, evaluación del ciclo de vida y modelado energético para desarrollar edificaciones de alto rendimiento.
Fitwel es la certificación de salud más ágil del mercado. Te explicamos su proceso paso a paso, qué evalúa, qué define su costo y cuándo conviene frente a WELL.

La certificación Fitwel se ha convertido en una de las vías más usadas para demostrar que un edificio cuida la salud de quienes lo usan, sobre todo en edificios en operación y en portafolios con varios inmuebles. Su fama de ser "la certificación de salud accesible" es merecida, pero para aprovecharla hay que entender cómo funciona su proceso y qué determina realmente su costo.
Fitwel fue desarrollada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Servicios Generales (GSA) de Estados Unidos, y hoy la administra el Center for Active Design. Se basa en evidencia de salud pública y evalúa estrategias de diseño y de gestión que influyen en la salud de los ocupantes: desde la ubicación del edificio y el acceso a transporte activo hasta la calidad del aire interior, la oferta de alimentos y los espacios de descanso.
Sus estrategias se relacionan con siete grandes impactos en la salud, entre ellos reducir el ausentismo y la morbilidad, promover la actividad física, mejorar el acceso a alimentación saludable, aumentar la seguridad de los ocupantes y apoyar la salud de la comunidad que rodea al edificio.
Se revisa el edificio o el proyecto frente al scorecard que corresponde a su tipología. En edificios existentes, este paso suele revelar que muchas estrategias ya se cumplen y solo falta documentarlas.
El proyecto se registra en la plataforma de Fitwel y se define la meta: una, dos o tres estrellas. La meta debe equilibrar el posicionamiento deseado con el presupuesto y los plazos disponibles.
Se ejecutan los ajustes físicos (por ejemplo escaleras visibles y atractivas, bebederos, bicicleteros, áreas de descanso o salas de lactancia) y se redactan las políticas operativas, como espacios libres de humo, alimentación saludable o preparación ante emergencias.
Se presenta la evidencia de cada estrategia: planos, fotografías, políticas firmadas o contratos con proveedores. El revisor de Fitwel puede pedir aclaraciones antes de emitir el puntaje final.
Obtenido el puntaje, se otorga el sello, que tiene una vigencia de tres años. Antes de que venza, el edificio debe recertificarse para conservarlo.
Un detalle práctico: Fitwel trabaja con fechas límite anuales de envío. Un proyecto que no entra en el ciclo del año pasa al siguiente, así que conviene planificar el calendario desde el inicio.
Fitwel suele ser la mejor opción cuando se trata de un edificio en operación, de un portafolio con muchos activos o de un proyecto residencial que busca un argumento de salud sin pruebas de desempeño. WELL conviene cuando el cliente exige resultados medidos de aire y agua o cuando la sede es un activo insignia. Lo comparamos en detalle en WELL vs Fitwel vs LEED: cuál elegir.
En México, por ejemplo, las estrategias de descanso, luz natural y bienestar de Fitwel dan sustento físico a los programas de prevención de riesgo psicosocial que exige la NOM-035; lo explicamos en certificación Fitwel en México. También puedes revisar cómo se aplica en Colombia y Chile, o por tipología en oficinas y proyectos residenciales.
¿Quieres saber cuántas estrellas podría alcanzar tu edificio? Escríbenos y hacemos el diagnóstico contra el scorecard que aplica a tu proyecto.
Leaf Global. Copyright © 2026. Todos los derechos reservados.